Versos dedicados a Ntro. Padre Jesús Flagelado

 

 

¡Oh Cristo sobre la columna atado!

Las manos enlazadas sin piedad,

la mirada alzada a la eternidad...

Jesús, Nuestro Padre, está flagelado.



La espalda surcada por el pecado,

flagelo que hiere a nuestra Deidad.

Látigo que trizará en saciedad

el torso divino, martirizado.

 


Macerada, bella y enhiesta escultura

ensangrentada en amapolas muertas...

Rompen la noche sones desgarrados,

 


estremeciendo hasta el alma más dura.

Sonaran las argénticas cornetas...

al compás de los tambores templados.

© José María Carro Albeira